Inodoro, El mueble que cambio la historia

GILSA PISOS Y AZULEJOS - Le damos vida a tu espacio

¬ŅPuede imaginar su hogar sin inodoro al menos un d√≠a? ¬ŅNo, verdad? Y es que estamos tan habituados a este mueble que su existencia no es cuestionada por nadie y su indiscutible necesidad nos ha llevado, parad√≥jicamente, a olvidar lo esencial que es para todos; y tal vez √©sta es la raz√≥n por la que durante mucho tiempo, tan √ļtil aparato albergado en la sala de ba√Īo ha quedado marginado a ser (junto con la habitaci√≥n misma) un invento de segunda.

Afortunadamente las cosas han cambiado y cada d√≠a su importancia e inter√©s va en aumento, por lo que si su inodoro cuenta con las √ļltimas tendencias en dise√Īo y tecnolog√≠a, no ser√° nada extra√Īo que la pr√≥xima vez que tenga visita en casa, lo que mas envidien de ella no sea el cuarto de estar, el comedor o la sala de juegos, sino su flamante y funcional inodoro con tecnolog√≠a digital en una confortable y relajante sala de ba√Īo.

As√≠ con el af√°n de hacer justicia a este ‚Äúsagrado‚ÄĚ invento, hacemos un homenaje al tambi√©n conocido como W.C. y le diremos acerca de sus or√≠genes y evoluci√≥n a trav√©s de los tiempos, y de c√≥mo han transformado su vida, la m√≠a y la de todos.

Entre m√°s lejos, mejor

Fue cosa de que los humanos nos volvi√©ramos sedentarios para que de inmediato se buscara soluci√≥n a disponer nuestros desechos lo m√°s distante que se pudiese; as√≠ que alrededor del a√Īo 2500 A.C., en la India, se construyeron canales y complejos sistemas de drenaje alimentados por corrientes de agua que iban a parar al r√≠o mas cercano o bien a una creaci√≥n fundamental: las letrinas. Tambi√©n existen hallazgos de que en Creta, al a√Īo 2000 A.C. tuvieron el antecedente del inodoro con cisterna alimentada por un canal que al jalar la palanca, accionaban una descarga de agua.

Este gran invento sigui√≥ propag√°ndose en tiempo y espacio hasta que alcanz√≥ su grado m√°ximo de sofisticaci√≥n en tiempos de los egipcios y griegos, quienes convirtieron a los ba√Īos en un lugar no s√≥lo de aseo, sino de reuni√≥n y convite social, donde se congregaba lo mismo para tratar trivialidades, que para hacer presentaciones en sociedad, filosofar, discutir nuevas campa√Īas b√©licas o en busca de recreo. Se sabe que estos lugares gozaban de gran lujo y refinamiento y eran lo m√°s cercano a los spas actuales, por ello concurr√≠a solo lo mas selecto de la sociedad.

En el M√©xico precolombino es conocido mediante cr√≥nicas de los conquistadores, que los ba√Īos eran un elemento fundamental en la vida diaria y los desechos org√°nicos se comerciaban como abono para las zonas chinamperas agr√≠colas de la gran Tenochtitl√°n dado su alto potencial como fertilizante. Aqu√≠ tambi√©n el grado civilizado hizo coincidir que los ba√Īos fueran fastuosos; los mas conocidos se ubicaron en los cerros de Chapultepec y el famoso ‚ÄúPe√Ī√≥n de los ba√Īos‚ÄĚ (en la zona que ocupa el actual aeropuerto capitalino), donde sus aguas termales eran apreciados no solo por tal efecto, sino que se les atribu√≠an propiedades curativas. Moctezuma, el gobernante azteca, acud√≠a diariamente, entre otras cosas, a ba√Īarse a las prodigiosas aguas del ‚ÄúCerro del Chapul√≠n‚ÄĚ.

En Europa, la llegada de la edad media y su gran oscurantismo nos llev√≥ a un gran retroceso hist√≥rico, pues los inodoros y ba√Īos pr√°cticamente desaparecieron y con ellos se volvi√≥ al uso de bacinicas y condiciones de higiene deplorables que permanecieron vigentes hasta el termino de esta √©poca hist√≥rica; donde se recuerda que tambi√©n los desechos corporales eran vendidos como abono, y aquellos provenientes de la nobleza se cotizaban a mejor precio debido a que estos guardaban mejor dieta que el habitante comp√≥n, claro est√°.

La Aparición Triunfal

Si bien es cierto que la creación de los inodoros vino de mano de un hombre, la demanda para su aparición (a pesar de que nadie lo pueda constatar) debió de provenir de parte del sector femenino, pues ellas históricamente son las que se han encargado de la limpieza en casa, y las que en esa horrenda fase oscurantista se encargaban de lavar esas mal olorosas bacinicas que usaban todos los integrantes de la familia, amen de que por estar cerradas automáticamente distintos a los varones, exigen de mayores y mas cómodas facilidades a la hora que la naturaleza llama.

As√≠ pues, la invenci√≥n del mas rudimentario de los inodoros fue en 1589 por le ingl√©s John Harrington, quien lo bautiz√≥ como water closet o w.c. por sus siglas en ingl√©s. Este sistema ya inclu√≠a el mecanismo de descarga de agua accionado por una manilla y un tanque de almacenamiento, el cual ‚Äďcosa curiosa- pod√≠a servir al mismo tiempo como pecera para decorar la habitaci√≥n. De ah√≠ a la fecha los cambios del sistema de desague y est√©tica fueron tan variados como la creatividad humana llega de lejos, pues quienes comenzaron a fabricarlos y comercializarlos de forma masiva eran quienes hac√≠an las vajillas de porcelana de la √©poca. Parad√≥jicamente y contrario a su mala fama, en 1668 el gobierno parisiano fue el primero que orden√≥ la implementaci√≥n de estos dispositivos en las casas, mientras que en Londres la medida se tom√≥ hasta el a√Īo 1848.

La era digital‚Ķen su ba√Īo

Ya metidos en la cuesti√≥n de que al sumirnos en un ‚Äúestado contemplativo‚ÄĚ, implica buena parte de nuestra vida pues (seg√ļn mis c√°lculos es algo as√≠ como 380 d√≠as a raz√≥n de 20 minutos diarios viviendo 75 a√Īos), a trav√©s del tiempo nos la hemos ingeniado para mejorar sustancialmente estos muebles, no s√≥lo en cuanto a est√©tica sino en funcionamiento. Por ello la era digital ha tra√≠do consigo inodoros inteligentes que tienen funciones autom√°ticas y por control remoto, por ejemplo: por medio de un sensor de rayos infrarrojos suben o bajan la tapa al acercarse y/o alejarse, calienta el asiento, con un chorro de agua limpian y luego secan con aire c√°lido las √°reas nobles del usuario, adem√°s de desodorizar instant√°neamente el ambiente; eso sin olvidar a los que cuentan con la posibilidad de hacer estudios de orina √ļtiles para diab√©ticos.

Así que no cabe duda, si hay un invento que ha cambiado por completo la vida de las sociedades, ese es nada más y nada menos que su maravilloso sanitario.

Fuente: Cocinas y Ba√Īos de M√©xico A√Īo1, No. 1, M√©xico 2006